Diferencias entre la lengua oral y la escrita

Primero aprendemos a hablar y no es sino hasta cuando ingresamos a la escuela y a lo largo de varios años que adquirimos la habilidad de leer y escribir. Por lo anterior podríamos decir que la lengua oral es más fácil y natural. La lectura y la escritura requieren esfuerzo y tiempo para dominarse.

Por otro lado, en la práctica del habla oral contamos con recursos paralingüísticos como son el tono de voz, las pausas, los gestos, los movimientos corporales, el contexto... Puede haber lagunas y errores sintácticos y léxicos e imprecisiones porque la inmediatez del acto y la presencia del interlocutor subsanan las deficiencias mencionadas. Hay correcciones, interpretaciones, retroalimentación y la posibilidad de concretar y rectificar el y (o) los mensajes intercambiados.

El habla escrita solo cuenta con las palabras y los signos de puntuación. Es por ello que necesita precisión, concisión, claridad y corrección gramatical. Los signos de puntuación suplen los recursos paralingüísticos. Por lo mismo, su utilización adecuada es una habilidad difícil de aprender. El texto tiene que estar muy bien escrito, para que lo que el emisor del mensaje pueda ser entendido por el receptor.

Todo debe poder decirse por escrito.