Normativa tradicional para la acentuación

Definición de acento:

 

Acento es un elemento articulatorio mediante el cual se destaca una sílaba dentro de las palabras.


La sílaba acentuada se llama
tónica; las demás se llaman átonas.
Todas las palabras en español tienen acento prosódico o fonético; no todas lo llevan ortográfico (´).

 

La razón por la que se coloca acento ortográfico en un vocablo puede ser normativa (porque así lo indica la regla correspondiente, que establece que ese vocablo siempre se escribe así), o circunstancial, para diferenciar funciones en algunas palabras o para indicar el sentido enfático que deben tener en ciertas construcciones.

 

· Acento normativo: Responde a reglas que determinan la obligatoriedad colocar una tilde en las palabras. Están incluidas las letras escritas en mayúscula.

· Diacrítico: Por diferencia de funciones gramaticales, ya que algunas palabras pueden desempeñar más de una.

· Enfático: Para dar fuerza expresiva a vocablos empleados con sentido de interrogación o exclamación.

 

Acento ortográfico (o tilde) normativo:

 

La ortografía establece reglas de acentuación generales y particulares. Para ello, las palabras han sido clasificadas de acuerdo con el número de sus sílabas:

De acuerdo con la cantidad de sílabas, las palabras pueden ser monosílabas y polisílabas. Estas, a su vez, peden ser bisílabas, trisílabas, tetrasílabas, pentasílabas, hexasílabas, heptasílabas, octosílabas, eneasílabas, decasílabas, endecasílabas, dodecasílabas.

Las voces polisílabas se clasifican de acuerdo con el lugar que ocupa la sílaba acentuada.

 

AGUDAS U OXÍTONAS (Este último término procede del griego y significa ‘intensidad aguda'):

 

Tienen el acento o énfasis en la última sílaba: amor, corazón.

 Llevan tilde (´) las terminadas en vocal y en las consonantes n y s: mamá, sofá, vendrá, café, soñé, maní, concluí, amó, detrás, sartén, violín, canción.

 

Excepción: Las palabras que terminan en los diptongos ay, ey, oy, uy, no siguen esta regla, porque la y -a pesar de tener sonido vocálico de i- se comporta como consonante para los efectos de la acentuación ortográfica: Uruguay, Paraguay, Eloy, Monterrey.

 

No llevan tilde las terminadas en consonante que no sea n ni s: abad, pared, virtud, reloj, senil.

 

Excepción: Esta regla no tiene vigencia cuando la vocal acentuada es débil unida a una fuerte, con la que podría formar diptongo: para impedir esa formación se coloca tilde en la vocal débil, aunque esté seguida de consonante que no sea n ni s: laúd, ataúd, Abigaíl, Raúl, baúl, Saúl, oír, desoír, reír, sonreír, freír, sofreír, desleír, engreír, tahúr.

 

GRAVES PAROXÍTONAS:                      

Tienen el acento o énfasis en la penúltima sílaba: risa, árbol

 Llevan tilde las terminadas en consonante que no sea n ni s: Cuauhtémoc, césped, huésped, áspid, verosímil, dócil, cónsul, álbum, memorándum, César, superávit, tórax.

 

No llevan tilde las terminadas en vocal y en las consonantes n y s:

 

Excepciones: Como en el caso de las agudas, esta regla no se cumple cuando el acento recae en una vocal débil que no debe formar diptongo con la vocal fuerte que está a su lado: poesía, bahía, grúa, guía, ganzúa, acentúas, prohíbo, búho, actúa, oído.

 

También constituyen excepción las palabras graves que terminan en “s” precedida por otra consonante: fórceps, bíceps, tríceps, tótems, récords, argots, trémens (de la locución dellírium trémens), tictacs cómics.

 

ESDRÚJULAS O PROPAROXÍTONAS:

Tienen el acento o énfasis en la antepenúltima sílaba: ánimo, préstamo

 Todas llevan tilde: hipócrita, Águeda, Ángela, síntoma, América, síncope, díjome, héroe, epítome, gótico, íntegro, hízolo, práctico, simpático, orquídea, óseo, hipódromo, régimen, certámenes, exámenes, hipótesis, óigalos.

 

SOBRESDRÚJULAS O SUPERPROPARÓXITONAS:                  

Tienen el acento o énfasis en la sílaba anterior a la antepenúltima: recuérdamelo.

Todas llevan tilde: léemela, dirígeselas, comiéndoselo.  

 

PALABRAS MONOSÍLABAS

No llevan tilde: da, fe, pie, ti, vi, dad, sed, dual, hiel, vil, sol, tul, pan, Juan, bien, fin, ruin, don, mar, ser, huir, vas, pues, seis, sois, dos, buey, hay, soy, faz, haz, vez, tez, hoz, voz, luz, cruz, guion, truhan.

 

Los monosílabos verbales fue, fui, dio y vio, que antes llevaban tilde injustificadamente, a partir de las nuevas normas de la prosodia y ortografía de 1959, no lo llevan. Recientemente, en el año 2000 fueron declarados monosílabos guion, truhan, guio por lo que tampoco llevan tilde.

 

Sin embargo, la Academia considera correctos estos tres términos aun acentuados. Yo recomiendo escribirlos sin tilde.

Excepciones: Algunos monosílabos llevan tilde cuando desempeñan más de una función gramatical o intencional: los trataremos al referirnos al acento diacrítico y al enfático.

 

PALABRAS COMPUESTAS:

Cuando los elementos están integrados, solo el último conserva el acento que tiene como simple: decimoséptimo, fisicoquímica, asimismo, vigesimoquinto, rioplatense, piamadre, quimicobiológico, arabeturco.

 

Excepción: Los adverbios terminados en -mente (que son palabras compuestas por un adjetivo femenino y el sustantivo “mente”: comúnmente, duramente, plácidamente, cortésmente, históricamente, físicamente, oralmente, amorosamente. (Deben pronunciarse con dos acentos: común-mente).

 

Nota: Los adverbios formados con el sufijo –mente son las únicas palabras que llevan dos sílabas tónicas. Las del adjetivo y las del sufijo –mente: esticamente, simpáticamente, solamente.

 

· Cuando los elementos no están integrados, sino unidos con guión, cada uno conserva su acento, ya sea prosódico o gráfico.

· geográfico-históricas, hispano-árabe, músico-pedagógicos, físico-nuclear, político-demográfica, etcétera.

 

COMPUESTOS VERBALES

· En la nueva Ortografía se establece que todas las formas verbales con pronombres enclíticos se acentúan de acuerdo con las normas generales de acentuación. Ejemplos: cayose, pidiole, estate, deme (palabras llanas terminadas en vocal); mírame, dámelo, habiéndosenos (palabras esdrújulas y sobresdrújulas).

 

Anteriormente, cuando el verbo llevaba tilde, la conservaba: pidióle, sosténte.

 

NOMBRES PROPIOS EXTRANJEROS:

Se escriben con los acentos que tienen en su idioma: Washington, La Bruyère, Müller, Valèry, Wagner.

 

 Solamente cuando se han incorporado al idioma o castellanizado, siguen las reglas españolas: Moscú, París, Milán, Pequín, Amberes, Termópilas, Avinón, Jerusalén.

 

VOCES LATINAS

· Las palabras latinas incorporadas directamente al español siguen las reglas generales de acentuación: álbum, ídem, ultimátum, memorándum, ibídem, ítem, referéndum, tedéum, súmmum, déficit, accésit, superávit, fíat, etcétera.

 

· Monodia, no “monodía”. Las palabras terminadas en -odia (del griego odé: “canto” diptongan el final -ia, con excepción de melodía: palinodia, parodia, prosodia, rapsodia, salmodia.

 

· Antropofagia y disfagia, no “antropofagía” y “disfagía”. Las voces terminadas en -fagia (del griego faguéin: “comer”) mantienen el diptongo en la terminación -ia: adefagia, aerofagia, coprofagia, polifagia.

 

· Nictalopía, no “nictalopia”. En los vocablos terminados en -opia (del griego ops: “ojo”) no se mantiene el diptongo, sino que se acentúa la i: ambliopía, displopía, haplopía, macropía, miopía.

 

· NOVEDAD: Hasta hace poco, se decía (antes del 2005), “laringoscopia”, “necroscopia”, no “laringoscopía”, “necroscopía”. Las palabras terminadas en -scopia (del griego skopéin: “ver”) mantenían el diptongo en la terminación -ia: craneoscopia, espectroscopia, esteroscopia, hieroscopia, higroscopia, oftalmoscopia, radioscopia, rinoscopia, uroscopia, endoscopia, laparoscopia.

 

Ahora, y desde el 2005, -scopia o –scopía, el elemento compositivo sufijo (del griego

-skopía ‘acción de observar o examinar’) que forma sustantivos femeninos que designan, por lo general, procedimientos de exploración visual o técnicas de diagnóstico mediante exploración visual: artroscopia o artroscopía, laringoscopia o laringoscopía, microscopia o microscopía, etc. la Real Academia Española considera válidas ambas formas. Las formas con hiato (-ía), acordes con la pronunciación etimológica griega, suelen ser las preferidas en el español americano; las formas con diptongo (-ia), acordes con la pronunciación latina, son las preferidas en España.

 

· Elefantiasis, midriasis, no “elefantíasis”, “midríasis”. Las voces que terminan en -iasis (indica “enfermedad parecida a” ...) presentan diptongo -ia: litiasis, miasis, midriasis, pitiriasis, psoriasis o soriasis, satiriasis.

· Hidrocefalia, no “hidrocefalía”. Las palabras terminadas en -cefalia (del griego kefalé: “cabeza”) diptongan el final -ia, con la única excepción de acefalía (forma definitivamente consagrada por el uso): braquicefalia, dolicocefalia, hidrocefalia, macrocefalia, mesaticefalia, mesocefalia, microcefalia.

 

Nota: Algunos términos que antes podían acentuarse de dos maneras, quedaron incorporados como formas únicas a partir de 1956: disentería, arteriola, metamorfosis, antinomia.

 

ACENTO ORTOGRÁFICO DIACRÍTICO

Se emplea para distinguir funciones gramaticales, para denotar interrogación o énfasis:

 

Por causa de las funciones gramaticales:

 

EL y ÉL

· Sin tilde es artículo determinado: el niño, el perro.

· Con tilde es pronombre personal: Él dijo que venía mañana.

 

TU y

· Sin tilde es adjetivo posesivo: Tu prestigio es la mejor de las recompensas.

· Con tilde es pronombre personal: mismo debes ayudarte a progresar.

 

MI y

· Sin tilde es adjetivo posesivo: Mi casa queda lejos de aquí.

· Sin tilde es sustantivo; designa la 3.ª nota musical: Ese mi bemol no corresponde a la escala.

· Con tilde es pronombre personal: ¿Puedes decirme qué esperas de ?

 

DE y

· Sin tilde es preposición: “Dime de qué lado estás”.

· Con tilde es flexión del verbo dar: “No importancia a las cosas superfluas”.

 

SE y

· Sin tilde es pronombre personal: Lo que se concibe con claridad se expresa claramente.

· Con tilde es forma imperativa del verbo ser: sincero e íntegro, así confirmaremos en ti.

· Con tilde es forma presente del verbo saber: Solo que nada , dijo Sócrates.

 

MAS y MÁS

· Sin tilde es conjunción adversativa. Equivale a pero: Arriésgate, mas no pierdas el dominio.

· Con tilde es adverbio de cantidad: La sabiduría es la más alta victoria del hombre.

· Con tilde y artículo que le anteceda funciona como sustantivo: Debe interesarnos el más y el menos de este caso.

 

TE y TÉ

· Sin tilde es pronombre personal: Cuida que nadie te odie con razón.

· Con tilde es sustantivo; denomina un arbusto de Oriente: Por extensión, se llama a cualquier infusión de hierbas.

 

SI y SÍ

· Sin tilde es conjunción condicional: Si las personas tienen estímulos, se superarán.

· Sin tilde es conjunción que denota duda: No sabíamos si avanzar o detenernos.

· Sin tilde es conjunción que da énfasis: ¡Si lo habremos visto luchar sin descanso!

· Sin tilde es sustantivo. Indica la séptima nota musical: Cuando llega al si, desafina.

· Con tilde es adverbio de afirmación: , queremos defender nuestra libertad.

· Con tilde es sustantivo si le precede artículo; designa consentimiento: El que le dio no fue muy convincente.

· Con tilde es pronombre personal: El egoísta solo se interesa en mismo.

 

O y Ó

· La conjunción disyuntiva o, a pesar de desempeñar siempre la misma función, a veces lleva tilde: esto ocurre cuando va entre guarismos, para evitar que se confunda con el cero (0): Trajo 500 ó 600. Quizá sean 3 ó 4. El índice es 0.25 ó 0.26.

· Cuando se sustituye por la u, antes de palabra que empieza o, no lleva tilde: Tenía 7 u 8; serán unos 800 u 850. Hay un interés de 8 u 8.1%.

 

AUN y AÚN

· Sin tilde (monosílabo) es conjunción y significa “hasta”: Aun los sordos lo oirán. Llevaré todo, aun lo inservible.

· Sin tilde (monosílabo) forma la frase ni aun con el significado de “ni siquiera”: Ni aun así le gustó. No lo conseguirán ni aun forzándolo.

· Sin tilde (monosílabo) es adverbio y significa “también”, inclusive”: Van todos, aun los menores. Estudiaremos aun los temas adicionales.

· Con tilde (bisílabo: a-ún) es adverbio y significa “todavía”: Es aún muy joven. Aún no tiene definida la vocación.

 

DONDE y ADONDE

· Adverbio relativo de lugar que introduce oraciones subordinadas con antecedente o sin él:Fueron hasta la casa donde Juan estaba; Yo iré donde tú quieras ir. Es palabra átona que debe escribirse sin tilde, a diferencia del adverbio interrogativo o exclamativo dónde.

· Puede ir precedido de las preposiciones a, de, desde, en, hacia, hasta, para y por, con las que se indican distintas relaciones de lugar (destino, origen, situación, dirección, tránsito.

 

· La preposición a puede soldarse a este adverbio, dando lugar a la forma adonde: Llévame adonde quieras .

 

· Cuando el verbo implica movimiento, para indicar destino, pueden emplearse las formas a donde y donde: Iré a donde tú vayas; Iré donde tú vayas; La casa adonde te llevo está cerca.

 

· Para indicar estado o situación (‘lugar en donde’), es opcional el uso de la preposición en ante el relativo donde, aunque, cuando no hay antecedente, suele ser más frecuente la ausencia de preposición: Ponlo donde quieras; Ponlo en donde quieras.

 

DÓNDE Y ADÓNDE:

· Adverbio interrogativo o exclamativo de lugar. Es palabra tónica. Debe escribirse con tilde. Introduce enunciados interrogativos o exclamativos directos, y oraciones subordinadas interrogativas o exclamativas indirectas: Estás muy bronceado. ¿Fuiste a la playa ?; Carlos no no trabaja ni estudia . ¡Quién sabe dónde va a parar!

 

· Puede ir precedido de las preposiciones a, de, desde, en, hacia, hasta, para y por, con las que se indican distintas relaciones de lugar (destino, origen, situación, dirección, tránsito): ¿A dónde me llevas?; ¿De dónde vienes?; ¿Desde dónde han llamado?; ¿En dónde vive?; ¿Hacia dónde se dirige?; ¿Hasta dónde piensa llegar?; ¿Para dónde vas?; ¿Por dónde se ha ido?

 

La preposición a puede soldarse a este adverbio, dando lugar a la forma adónde.

 

· Cuando el verbo implica movimiento, para indicar destino, pueden emplearse las formas a dónde (o adónde; también dónde, aunque es más frecuente el uso con preposición: ¿Adónde vamos?; ¿Dónde vamos?; No sé adónde me llevan. Debe evitarse hoy el uso de a dónde (o adónde) para indicar estado o situación: ¿Dónde está mi mamá?

 

· Con verbos que no implican movimiento, sino estado o situación, es opcional el uso de la preposición en ante el adverbio, aunque suele ser más frecuente la ausencia de preposición: ¿Dónde ha estado todo este tiempo?; ¿En dónde ha estado todo este tiempo?

 

· Cuando aparece precedido de la preposición según, o del verbo depender o el adverbio independientemente seguidos de la preposición de, se recomienda escribirlo con tilde, ya que en estos casos suele ser tónico y se interpreta normalmente como interrogativo: Algunos acostumbran a utilizar distinto lenguaje según dónde se encuentren; Todo depende de dónde te pongas; Todos los cuerpos tienen masa, independientemente de dónde se encuentren. No obstante, en estos casos el adverbio puede tener también valor relativo, por lo que no se considera incorrecto escribirlo sin tilde: Según dónde se encuentre... [= según en qué lugar se encuentre] o Según donde se encuentre... [= según el lugar en que se encuentre].

 

· En oraciones subordinadas de infinitivo dependientes de los verbos haber y tener, hay vacilación entre la pronunciación tónica y átona de este adverbio. En estos casos puede interpretarse como interrogativo y escribirse con tilde, o como relativo sin antecedente expreso y escribirse sin ella: No tengo dónde [= a qué lugar] ir; No tengo donde [= lugar al que] ir; En este pueblo no hay dónde [= en qué lugar] comer decentemente; En este pueblo no hay donde [= lugar en el que] comer decentemente.

 

· Precedido de artículo, se sustantiva: Hay qué saber el dónde y el cómo no vamos a sugerir el dónde y cómo de esta disputa.

SOLO y SÓLO

 

La palabra solo puede ser un adjetivo: No me gusta el café solo; Vive él solo en esa gran mansión; o un adverbio: Solo nos llovió dos días; Contesta solo sí o no.

 

Se trata de una palabra llana terminada en vocal, por lo que, según las reglas generales de acentuación NO debe llevar tilde. Ahora bien, cuando esta palabra pueda interpretarse en un mismo enunciado como adverbio o como adjetivo, se utilizará obligatoriamente la tilde en el uso adverbial para evitar ambigüedades:

 

Estaré solo un mes (al no llevar tilde, solo se interpreta como adjetivo: ‘en soledad, sin compañía’); Estaré sólo un mes (al llevar tilde, sólo se interpreta como adverbio: ‘solamente, únicamente’).

También puede deshacerse la ambigüedad sustituyendo el adverbio solo por los sinónimos solamente o únicamente.

 

ESTE, ESE, AQUEL; ESTA ESA AQUELLA; ESTOS ESOS, AQUELLOS, ESTAS ESAS AQUELLAS.

 

Los demostrativos ESTE, ESE AQUEL; ESTA, ESA, AQUELLA; ESTOS, ESOS, AQUELLOS,; ESTAS, ESAS, AQUELLAS pueden ser pronombres (cuando ejercen funciones propias del sustantivo): Eligió este; Ese ganará; Quiero dos de aquellas; o adjetivos (cuando modifican al sustantivo): Esas actitudes nos preocupan; El jarrón este siempre está estorbando.

 

Sea cual sea la función que desempeñen, los demostrativos siempre son tónicos y pertenecen, por su forma, al grupo de palabras que deben escribirse sin tilde según las reglas de acentuación: todos, salvo aquel, son palabras llanas terminadas en vocal o en -s y aquel es aguda acabada en -l.

 

Por lo tanto, solamente cuando en una oración exista riesgo de ambigüedad porque el demostrativo pueda interpretarse en las dos formas antes señaladas, el demostrativo llevará obligatoriamente tilde en su uso pronominal.

 

En una oración como la del ejemplo siguiente, únicamente la presencia o ausencia de la tilde en el demostrativo permite interpretar correctamente el enunciado:

 

¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de la oración); ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso, y aquellos acompaña al sustantivo libros). Las formas neutras de los demostrativos, es decir, las palabras esto, eso y aquello, que solo pueden funcionar como pronombres, se escriben siempre sin tilde: Eso no es cierto; No entiendo esto.

 

POR QUE; POR QUÉ; PORQUE; PORQUÉ:

· “¿Por qué llegas tarde?”, “porque se me pasó el camión”. “Explícame el porqué de tu tardanza”. “Esa es la razón por que llegas tarde” (aquí, por que puede sustituirse por las frases “la cual” o “la que”).

 

DI y (ya no se acentúa)

· Sin tilde, la conjugación del verbo dar: di. “Le di un reporte detallado”. 

                      

· Con tilde, la conjugación del verbo decir: dí: no a las drogas”.                                

 

VE y (ya no se acentúa)

· Sin tilde, la conjugación del verbo ver: ve. “Todas las tardes ve la televisión”.

 

· Con tilde, la conjugación del vervo ir: ve. “Por favor, a la sesión de entrenamiento”-

 

ACLARACIÓN: Hasta hace poco, di como imperativo singular de decir, llevaba tilde para diferenciarlo de di, imperativo singular del verbo dar. Actualmente, en ninguno de los dos casos se tilda.

 

 

ACENTO ORTOGRÁFICO ENFÁTICO E INTERROGATIVO:

 

Algunas palabras -adjetivos, pronombres o adverbios- en ciertas construcciones adquieren un valor expresivo destacable y se pronuncian con énfasis o fuerza particular. Para indicarlo, en esos casos se acentúan ortográficamente, aunque por las reglas de acentuación no corresponda hacerlo.

 

QUE

· Va sin tilde cuando es pronombre relativo (equivale a “el cual”, “la cual”, etcétera):


Aquí están los libros
que pidió y las revistas que mandaron. Di lo que quieras. Es el tema del que te comenté.

 

· Va sin tilde cuando es conjunción ilativa (enlaza enunciados subordinados):
Dijo
que vendría. Quisiéramos que aprendieses sin dificultad. Propóngale que se una. Déjelo que decida solo.

 

· Va sin tilde cuando es conjunción consecutiva (indica consecuencia de lo anterior):
Tanto insistió
que lo aceptaron. Es tan poderoso que se ha vuelto temible. Se esfuerza tanto que al fin vencerá.

 

· Va sin tilde cuando es conjunción copulativa (equivale a “y”):
Se pasa el día estudia
que estudia. Justicia pido, que no gracia. Corre que corre y nunca lo alcanza.

 

QUÉ

· Lleva tilde cuando es pronombre o adjetivo interrogativo (la interrogación puede ser directa o indirecta)*

 

* En la interrogación directa, la especial entonación de la frase o del enunciado -que traduce determinada intención- se manifiesta gráficamente mediante los llamados signos de interrogación: ¿Qué quieres? En cambio, cuando la interrogación es indirecta, la entonación es la usada para las aseveraciones y se prescinde de estos signos (solo se emplean los acentos ortográficos que indican énfasis): Dime qué quieres. (Las interrogaciones indirectas pueden transformarse en directas de esta manera: Dime: ¿qué quieres?)

 

¿Qué dice? Deseo saber qué dices. ¿A qué hecho se refieren? El juez preguntará a qué hecho se refieren.

 

·  Lleva tilde cuando es pronombre o adjetivo exclamativo (La exclamación puede ser indirecta o indirecta):
¡
Qué recuerdos tienes! Me admira saber qué recuerdos tienes. ¡Qué espectáculo había! Nos sorprendió ver qué espectáculo había.

 

·  Lleva tilde cuando equivale a los adverbios cuán y cuánto, con sentido interrogativo o exclamativo:
¡
Qué hermoso es! Comentaba qué hermoso es. ¿Qué valen estos libros? Me interesa saber qué valen estos libros.

CUAN

· No lleva tilde cuando es adverbio de cantidad, con sentido indeterminado:
Se estiró
cuan largo es. Cuan caro sea, lo compraremos. Cuan difícil resulte, no afectará al plan.

 

CUÁN

· Lleva tilde cuando tiene sentido ponderativo, con admiración o interrogación (de modo directo o indirecto):


¡
Cuán felices eran! Nos alegraba saber cuán felices eran. ¿Cuán alto llegará? Pensamos en cuán alto llegará.

 

CUAL/ES

· No tiene tilde cuando es pronombre relativo (establece relación con sentido determinativo, equivalente a “que”):
Este es el cuadro del
cual te hablé. Trae las listas con las cuales trabajaremos. Son suyos los premios a los cuales aludió.

 

· No tiene tilde cuando es adverbio de modo (equivale a “como”):
Lo describo
cual lo vi. Es suave cual terciopelo. Cual es el hombre, tal es su estilo. Responde tal cual lo piensas.

 

1.     Quien, cuanto(a), cual, cuan, donde, como, quienes, cuantos(as), cuales, cuando, adonde, que: afirmación (voz grave)

2.     Quién, cuánto(a), cuál, cuán, dónde, cómo, quiénes, cuántos(as), cuáles, cuando, adónde, qué: interrogación o admiración (énfasis)... (voz aguda).

 

CASOS ESPECIALES:

COMPUESTOS ERUDITOS

 

· Son graves los terminados en -gramo (unidad de peso del sistema métrico decimal; peso de un centímetro cúbico de agua destilada): decigramo, centigramo, hectogramo, hilogramo (o quilogramo), miligramo.

 

· Son graves los terminados en -litro (unidad de capacidad del sistema métrico decimal, equivalente a un decímetro cúbico): decilitro, centilitro, hectolitro, kilolitro (o quilolitro), mililitro.

 

· Son graves los terminados en -grama (del griego gramma, “letra”): telegrama, pentagrama, anagrama, monograma, crucigrama, fonograma.

 

· Son esdrújulos los terminados en -metro (unidad de longitud, base del sistema métrico decimal): decímetro, centímetro, hectómetro, hilómetro (o quilómetro), milímetro.

 

· Son esdrújulos los terminados en -dromo (del griego dromos, “carrera”): hipódromo, aeródromo, autódromo, velódromo, giródromo, canódromo.

 

· Son esdrújulos los terminados en -grafo o -grafa (del griego grafein, “escribir”): polígrafo, fonógrafo, autógrafo, cinematógrafo, mecanógrafa, estenógrafa.

 

CORRECCIONES DE LA RAE

Toda combinación de vocal abierta (a, e, o) + vocal cerrada (i, u), o viceversa, siempre que la cerrada no sea tónica, así como la combinación de dos vocales cerradas distintas, han de considerarse diptongos desde el punto de vista ortográfico. Esta convención es una de las novedades introducidas en la Ortografía académica de 1999. Por eso, algunas palabras que antes de esta fecha se consideraban bisílabas (erróneamente) pasan ahora a ser consideradas monosílabas (de hecho, lo son) a efectos de acentuación gráfica, por contener alguna de las secuencias vocálicas antes señaladas, y, como consecuencia de ello, deben escribirse sin tilde.

 

Estas palabras son formas verbales como crie, crio, criais, crieis (de criar); fie, fio, fiais, fieis (de fiar); flui, fluis (de fluir); frio, friais (de freír); frui, fruis (de fruir); guie, guio, guiais, guieis (de guiar); hui, huis (de huir); lie, lio, liais, lieis (de liar); pie, pio, piais, pieis (de piar); rio, riais (de reír); los sustantivos guion, ion, muon, pion, prion, ruan y truhan; y, entre los nombres propios, Ruan y Sion.

 

ENCLÍTICOS

Si se añade nos a una forma verbal terminada en -n, lo que sucede en los casos en que este pronombre se une a la forma del plural ustedes del subjuntivo exhortativo (digan + nos = dígannos) o a algunos imperativos irregulares de segunda persona del singular (pon + nos = ponnos; mantén + nos = mantennos). En el caso del subjuntivo exhortativo, además, la -nn- permite distinguir la persona del plural de la del singular: Dígannos [ustedes] la verdad, frente a Díganos [usted] la verdad.

 

CLAVE O PISTA GENERAL

Para tener la certeza de que estamos tildando correctamente una palabra, necesitamos pronunciarla en su versión NATURAL = SIN TILDE.

 

Si no suena como debe ser, entonces deberá tildarse. Si suena como debe ser, entonces no necesitará tildarse.

Ejemplo:

termino

ter mi no

 

En este caso, la fuerza, énfasis o acento, recae en la segunda sílaba (mi) y si yo quiero decir “Yo termino de trabajar a las seis” (presente, primera persona del singular del verbo terminar), no necesito tildarla, porque aunque le coloque la tilde, sonará igual.

ter mi no

 

Pero si yo quiero decir, “El término (sustantivo) del periodo se cumple en tal fecha”, y no le coloco la tilde, diría “termino”, así es que requiere tilde porque yo quiero que diga término.

 

Si yo, en cambio deseo decir “Ayer terminé (pretérito de terminar, primera persona del singular) tarde”, y no la tildo, tampoco diría lo que deseo expresar, así es que necesito acentuarla gráficamente.

 

Otros ejemplos:

Oscar vino ayer.

 

Si lo leo correctamente, dice Os car. Para que diga Óscar, tengo que colocarle tilde a la “Ó”.

Si escribo “arbol”, debo leer “ar bol”, para leer “ár bol”, necesita la tilde.

 

Si escribo constituido, cons ti tui do, en un enunciado donde expreso lo siguiente: el negocio está constituido por tres socios, no necesito colocarle tilde, pues ya suena correctamente.

 

Veamos: cons ti tuí do. Se lee igual, así es que la tilde le sobra. NO LA NECESITA. POSEE LA FUERZA TÓNICA DE FORMA NATURAL.

Lo correcto, pues, es constituido. Sin tilde.