Alfabeto gráfico-fonético

El alfabeto fonético empleado es el que utiliza el Diccionario panhispánico de dudas.

Sirve para conocer la perfecta pronunciación de cada palabra.

Este aspecto pertenece a la Ortología, y aunque no profundizaremos en este aspecto, sí haremos hincapié en mejorar nuestra dicción y en pronunciar cada grafía.

 

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Abecedario o Alfabeto:

Nombre de las grafías y (o) letras y su pronunciación.

 

Para designar la serie ordenada de las letras con que se representan los sonidos de una lengua, pueden usarse indistintamente los términos abecedario y alfabeto.

 

Como las demás lenguas románicas, el español se sirvió básicamente de la serie alfabética latina, que fue adaptada y completada a lo largo de los siglos. El abecedario español está hoy formado por las veintinueve letras siguientes: a, b, c, ch, d, e, f, g, h, i, j, k, l, ll, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.

 

Esta variante española del alfabeto latino universal ha sido utilizada por la Academia desde 1803 (cuarta edición del diccionario académico) en la confección de todas sus listas alfabéticas. Desde esa fecha, los dígrafos “ch” y “ll” (signos gráficos compuestos de dos letras) pasaron a considerarse convencionalmente letras del abecedario, por representar cada uno de ellos un solo sonido.

 

No obstante, en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, se acordó adoptar el orden alfabético latino universal, en el que la “ch” y la “ll” no se consideran letras independientes.

 

En consecuencia, las palabras que comienzan por estas dos letras, o que las contienen, pasan a alfabetizarse en los lugares que les corresponden dentro de la “c” y de la “l”, respectivamente. Esta reforma afecta únicamente al proceso de ordenación alfabética de las palabras, no a la composición del abecedario, del que los dígrafos “ch” y “ll” siguen formando parte.

 

Ahora bien. Mientras que los dígrafos “ch” y “ll” son las únicas grafías que representan, respectivamente, los sonidos /ch/ y /ll/, el sonido que representa el dígrafo “rr” es el mismo que el representado por la “r” en posición inicial de palabra o precedida de las consonantes “n”, “l” o “s”. Esto explica que la “rr” no se haya considerado nunca una de las letras del alfabeto.

 

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Nombres de las letras del alfabeto:

 

a (a), b (be), c (ce), ch (che), d (de), e (e), f (efe), g (ge), h (hache), i (i), j (jota), k (ka), l (ele), ll (elle), m (eme), n (ene), ñ (eñe), o (o), p (pe), q (cu), r (erre), s (ese), t (te), u (u), v (uve), w (doble ve o doble u), x (equis), y (i griega o ye), z (zeta).

 

a / A

 

La “a”, plural “aes” es la primera letra del abecedario español y del orden latino internacional.

 

·         Constituye una de las excepciones a la regla que exige el empleo de la forma el del artículo ante sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica.

 

·         Representa el sonido vocálico /a/. Forma parte, junto con la e y la o, de las llamadas vocales abiertas o fuertes.

 

 

b / B

 

La “be”, plural “bes” es la segunda letra del abecedario español y del orden latino internacional. En América recibe también los nombres de be alta y be larga.

 

·         Representa el sonido consonántico bilabial sonoro /b/. Este mismo sonido lo representa también la v y, a veces, la w.

 

-          Cuando la b va seguida de s y de otra consonante, su pronunciación se relaja, pero en el habla esmerada debe evitarse su desaparición: [astrúso] por abstruso, [astraér] por abstraer.

 

-          No obstante, la reducción del grupo -bs- a -s- se ha fijado en la escritura en algunos casos, como ha ocurrido las siguientes palabras: obscuro, subscribir, substancia, substitución, substraer, y sus compuestos y derivados, que hoy se escriben mayoritariamente solo con -s-: oscuro, suscribir, sustancia, sustitución, sustraer, etc.

 

-          No es propia de la pronunciación culta la vocalización de la /b/ ante consonante: [ausolúto] por absoluto, ni su cambio por los sonidos /k/ o /g/: [aksolúto], [agsolúto]. También debe evitarse la pronunciación de la /b/ ante /u/ como una /g/: [aguélo] por abuelo, [guéno] por bueno. No obstante, esta pronunciación se ha fijado en algún caso en la escritura, dando lugar a variantes gráficas admitidas: buhardilla/guardilla.

 

 

c / C

 

La “c”, plural “ces” es la tercera letra del abecedario español y del orden latino internacional.

 

Representa tres sonidos consonánticos distintos:

 

·         Cuando precede a las vocales a, o, u (casa, comer, cuerdo), va ante consonante (cráneo, acción, acné) o está en posición final de palabra (frac, vivac, chic), representa el sonido velar oclusivo sordo /k/.

 

-          Este sonido lo representan también las letras k y q. En la pronunciación esmerada debe evitarse la articulación de este sonido como interdental ([ázto] por acto, [baztéria] por bacteria), así como su pérdida ([aféto] por afecto, [deféto] por defecto) o su vocalización ([direisión, direizión] por dirección).

 

·         Cuando precede a las vocales e, i, representa dos sonidos distintos, según las zonas:

 

-          En las hablas del centro, norte y este de España representa el sonido interdental fricativo sordo /z/: cena [zéna], aciago [aziágo].

 

-          En las hablas del suroeste peninsular español, en Canarias y en toda Hispanoamérica representa el sonido predorsal fricativo sordo /s/ (cena [séna], aciago [asiágo]). Este fenómeno recibe el nombre de “seseo”*.

 

-          Ambos sonidos pueden representarse también mediante la letra z. De hecho, algunas palabras pueden escribirse indistintamente con c o con z: ácimo/ázimo, cigoto/zigoto, cinc/zinc, etc.

 

-          Hay palabras, casi todas de origen extranjero, que, por razones normalmente etimológicas, se escriben solo con z ante e, i (aunque, en las palabras españolas, lo normal sea escribir c en esta posición), como azimut, elzevir, enzima (‘fermento’), nazi, razia, zéjel, zen, zepelín, zigurat, zigzag, zipizape, etc., y nombres propios como Azerbaiyán, Zimbabue, Ezequiel, Zenón o Zeus.

 

-          Los derivados de nombres propios de persona que contienen una z en su última sílaba pueden escribirse indistintamente con c o con z ante e, i: «El somocismo fue también un fenómeno económico» (Prensa [Nic.] 6.6.97); «Fue encarcelado por sus presuntos vínculos con el somozismo» (Universal @ [Ven.] 22.10.96).

 

·         La letra c seguida de la letra h forma el dígrafo ch.

 

*seseo: Consiste en pronunciar las letras c (ante e, i) y z con el sonido que corresponde a la letra s; así, un hablante seseante dirá [serésa] por cereza, [siérto] por cierto, [sapáto] por zapato.

 

El seseo es general en toda Hispanoamérica y, en España, lo es en Canarias y en parte de Andalucía, y se da en algunos puntos de Murcia y Badajoz. También existe seseo entre las clases populares de Valencia, Cataluña, Mallorca y el País Vasco, cuando hablan castellano, y se da asimismo en algunas zonas rurales de Galicia. El seseo meridional español (andaluz y canario) y el hispanoamericano gozan de total aceptación en la norma culta.

 

 

ch / Ch

 

La “che”, plural “ches” es un dígrafo que, por representar un solo sonido, es considerado la cuarta letra del abecedario español desde 1803.

 

·         En el español general representa el sonido consonántico palatal africado /ch/, aunque en algunas hablas dialectales de Hispanoamérica y del sur de España se hace fricativo y se pronuncia de forma semejante a la sh inglesa.

 

·         Como todos los dígrafos, es indivisible en la escritura, de manera que sus componentes no pueden separarse con guion de final de línea

 

·         La forma mayúscula del dígrafo ch es Ch, es decir, solo la primera de las letras que lo componen debe escribirse con mayúscula. Igualmente se escribe solo la c mayúscula cuando este dígrafo forma parte de una sigla: PCCh por Partido Comunista de China.

 

 

 

d / D

 

La “de”, plural “des” es la quinta letra del abecedario español y cuarta del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico dental sonoro /d/.

 

-          Lo más destacable en relación con la pronunciación de este sonido es su debilitamiento en posición intervocálica, especialmente notable en la terminación -ado propia de los participios de los verbos de la primera conjugación y de algunos nombres.

 

-          En el habla coloquial de algunas zonas, especialmente en España, el debilitamiento es extremo y llega con frecuencia a la total omisión de la /d/, fenómeno que debe evitarse en el habla esmerada: [kansáo] por cansado, [peskáo] por pescado.

 

-          Aún más vulgar y rechazable resulta la pérdida de la /d/ en las terminaciones -ido, -ida: [komío] por comido, [benía] por venida.

 

 

-          También es extremadamente débil la pronunciación de la /d/ final de palabra, que en el habla poco esmerada de algunas zonas de España tiende a perderse: [madrí, usté, berdá], por Madrid, usted, verdad

 

-          En la pronunciación normal se articula una /d/ final muy relajada, apenas perceptible. En zonas del centro de España, algunos hablantes cambian por /z/ el sonido /d/ en final de sílaba o de palabra, pronunciación que debe evitarse en el habla esmerada: [azkirír] por adquirir, [birtúz] por virtud.

 

-          Entre hablantes catalanes es frecuente pronunciar la /d/ final como una /t/, por influjo del catalán: [berdát] por verdad.

 

 

e / E

 

La “e”, plural “es” o “ees” es la sexta letra del abecedario español y quinta del orden latino internacional. Respecto de la pluralización, la Real Academia de la Lengua privilegia “es”.

 

·         Representa el sonido vocálico /e/.

 

·         Forma parte, junto con la a y la o, de las llamadas vocales abiertas o fuertes.

 

-          Debe evitarse en la pronunciación el cierre de la /e/ átona en /i/ ([pidír] por pedir, [bistído] por vestido), fenómeno que se produce con más frecuencia cuando la /e/ aparece ante otra vocal abierta: [piór] por peor, [tiátro] por teatro, [golpié] por golpeé.

 

-          La intención de evitar este defecto, llamado ultracorrección, explica la tendencia a “corregir” equivocadamente la correcta terminación en -io, -ia de algunas palabras, sustituyendo la i por una e: espúreo por espurio, geráneo por geranio.

 

-          Debido también a este mismo fenómeno de ultracorrección, es frecuente que algunos hablantes americanos y de zonas noroccidentales de España sustituyan la correcta terminación en -iar de muchos verbos por -ear: cambear, vacear, en lugar de cambiar, vaciar, con la consiguiente creación de formas verbales erróneas en la conjugación de estos verbos.

 

 

f / F

 

La “efe”. Plural “efes” es la séptima letra del abecedario español y sexta del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico labiodental fricativo sordo /f/.

 

-          Debe evitarse su pronunciación vulgar como /j/ o como /z/: [ajuéra] por afuera, [zelípe] por Felipe.

 

 

g / G

 

La “ge”, plural “ges” es la octava letra del abecedario español y séptima del orden latino universal.

 

·         Representa dos sonidos consonánticos distintos:

 

-          Cuando precede a las vocales a, o, u (gato, agorero, guante), va en posición final de sílaba (dogma, ignorar) o agrupada con otra consonante (glacial, gritar), representa el sonido velar sonoro /g/.

 

-          Este mismo sonido lo representa también el dígrafo gu ante las vocales e, i; en el dígrafo, la u no se pronuncia: [gérra] por guerra, [agijón] por aguijón.

 

-          Ante estas mismas vocales, cuando la g y la u no forman dígrafo y tiene cada una sonido independiente, la u debe escribirse con diéresis: desagüe, pingüino, lingüística.

 

-          Se suele pronunciar un leve sonido consonántico cercano a una /g/ delante de los diptongos /ua/, /ue/, /ui/ cuando estos se escriben con h antepuesta, esto es, cuando van en posición inicial de palabra o en posición interior a comienzo de sílaba: [guéso, guébo, pariguéla, desguesár] por hueso, huevo, parihuela, deshuesar. Esta pronunciación ha quedado a veces fijada en la escritura, y así, algunas palabras que comienzan por hua-, hue- o hui- pueden escribirse también con gua-, güe- y güi-.

 

-          Debe evitarse el vulgarismo de pronunciar la /g/ como una /b/: [abujéro] por agujero. Tampoco es propio del habla culta pronunciar la /g/ como /j/ o como /z/, lo que algunos hablantes hacen cuando este sonido va en posición final de sílaba: [ijnoránte, iznoránte] por ignorante.

 

-          Algunos términos, generalmente cultismos de origen griego, presentan la letra g en posición inicial seguida de una n. Debido a la dificultad de articulación de este grupo consonántico a comienzo de palabra, la g no suele pronunciarse, por lo que en la mayoría de estas voces se admite también la grafía sin la g inicial: gneis/neis (y su derivado gnéisico/néisico); gnetáceo/netáceo; gnómico/nómico; gnomo/nomo; gnomon/nomon (y sus derivados gnomónica/nomónica y gnomónico/nomónico); gnóstico/nóstico (y su derivado gnosticismo/ nosticismo).

 

-          Solo el término filosófico gnosis y sus derivados gnoseología y gnoseológico no admiten su escritura sin g-, seguramente para evitar su confusión con nosología y su derivado nosológico.

 

-          Cuando la g precede a las vocales e, i (gente, regir) representa el sonido velar fricativo sordo /j/. Esta pronunciación es la normal en los dialectos del centro, este y norte de España, y en varias regiones de Hispanoamérica. Pero en los dialectos meridionales de la España peninsular, en Canarias y en amplias zonas de Hispanoamérica, existe una tendencia generalizada a la aspiración de este sonido: [hitáno, eskohér] por gitano, escoger.

 

-          El sonido /j/ lo representa también la letra j ante cualquier vocal o en posición final de palabra y, en algunos nombres propios y en sus derivados, la grafía arcaica x.

 

 

h / H

 

La “hache”, plural “haches” es la novena letra del abecedario español y octava del orden latino internacional. Constituye una de las excepciones a la regla que exige el empleo de la forma el del artículo ante sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica: el hambre; el hacha.

 

·         Esta letra no representa, en el español estándar actual, ningún sonido, aunque hasta mediados del siglo xvi se pronunciaba, en determinados casos (concretamente cuando procedía de f inicial latina), de forma parecida a como se pronuncia hoy la h aspirada inglesa.

 

-          Esta aspiración aún se conserva como rasgo dialectal en Andalucía, Extremadura, Canarias y otras zonas de España y América. A veces, la aspiración llega casi a convertirse en el sonido velar fricativo sordo /j/, pronunciación que en algún caso tiene reflejo en la escritura; así ha ocurrido, por ejemplo, con el adjetivo jondo (‘hondo’, del lat. fundus), que se aplica al cante más genuinamente andaluz, caracterizado por su profundo sentimiento, o con el verbo jalar, variante de halar usada en varios países americanos, o con jolgorio, grafía hoy mayoritaria frente a la etimológica holgorio.

 

-          En algunos extranjerismos usados corrientemente en español (tomados, por lo general, del inglés o del alemán, pero también de otras lenguas como el árabe), así como en algunos nombres propios extranjeros y sus derivados, la h se pronuncia también aspirada o con sonido cercano al de /j/: hámster, holding, hachís, Hawái (hawaiano), Hegel (hegeliano), etc.

 

-          En las palabras que contienen los diptongos /ua/, /ue/, /ui/ en posición inicial o en posición interior a comienzo de sílaba, y que se escriben con h antepuesta (hua-, hue-, hui-), se suele pronunciar ante el diptongo un leve sonido consonántico cercano a una /g/: [guéso, guébo, pariguéla, desguesár] por hueso, huevo, parihuela, deshuesar. Esta pronunciación ha quedado, a veces, fijada en la escritura, y así, algunas palabras que comienzan por hua-, hue- o hui- pueden escribirse también con gua-, güe- y güi-, como huaca, huemul o huipil, escritas también guaca, güemul, güipil.

 

·         El grupo hi en posición inicial de palabra seguido de una e tónica se pronuncia normalmente como el sonido palatal sonoro /y/, salvo detrás de pausa o de palabra que termina en vocal, en que la pronunciación oscila entre [ié] y [yé]; así, es normal que palabras como hierro, hielo, hierba, hiedra se pronuncien [yérro, yélo, yérba, yédra]. También esta pronunciación se ha fijado en algún caso en la escritura, como ha ocurrido en hiedra y hierba, y en algunos derivados de esta última, que pueden escribirse también yedra, yerba, yerbajo, etc. En el Río de la Plata, las formas hierba y yerba no son simples variantes gráficas, sino que denotan cosas distintas: mientras que hierba designa cualquier planta pequeña de tallo tierno, yerba designa solo la que se emplea para preparar el mate.

 

 

i / I

 

La “i”, plural “íes” es la décima letra del abecedario español y novena del orden latino internacional. Para distinguirla de la i griega recibe también el nombre de i latina.

 

·         Representa el sonido vocálico /i/. Forma parte, junto con la u, de las llamadas vocales cerradas o débiles.

 

-          En posición inicial de palabra, seguida de otra vocal, se articula generalmente como el sonido palatal sonoro /y/: [yatrojénia] por iatrogenia, [yóta] por iota, [yérba] por hierba, [yélo] por hielo.

 

-          La pronunciación general antes descrita ha dado lugar a la existencia de variantes gráficas admitidas, como en el caso de yerba. En algunos casos, incluso, la grafía con y- es mayoritaria en el uso: yodo.

 

-          Debe evitarse la pronunciación de la /i/ átona como /e/, vulgarismo extendido en el habla popular: [melitár] por militar.

 

·         El sonido /i/ puede ser representado también por la letra y. Esto ocurre en los casos siguientes:

 

-          Cuando se trata de la conjunción copulativa y: coser y cantar, este y aquel.

 

-          Cuando el sonido /i/ va en posición final de palabra y está precedido de otra vocal con la que forma diptongo, o de dos con las que forma triptongo: muy, Uruguay. Existen algunas excepciones, normalmente en palabras procedentes de otras lenguas: saharaui, bonsái, jai, samurái, agnusdéi.

 

-          En interior de palabra, cuando a una forma verbal terminada en -y se le añade un pronombre enclítico: haylas, voyme, doyte.

 

-          Fuera de estos casos, puede encontrarse la grafía y con valor vocálico en algunos topónimos y antropónimos: Ayllón, Goytisolo, Ynduráin, Yrigoyen, etc., como vestigio de la antigua ortografía castellana, en que era frecuente el empleo de y con valor de /i/ en cualquier posición.

 

 

j / J

 

La “jota”, plural “jotas” es la undécima letra del abecedario español y décima del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico velar fricativo sordo /j/.

 

-          Esta pronunciación es la normal en los dialectos del centro, este y norte de España y en varias regiones de Hispanoamérica.

 

-          En los dialectos meridionales de la España peninsular, en Canarias y en amplias zonas de Hispanoamérica, existe una tendencia generalizada a la aspiración de este sonido: [muhér, hamón, tehádo] por mujer, jamón, tejado.

 

-            El sonido /j/ representa también la letra g ante e, i y, en algunos nombres propios y sus derivados, la grafía arcaica x .

 

 

 

k / K

 

La “k”. ´plural “kas” es la duodécima letra del abecedario español y undécima del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico velar oclusivo sordo /k/, que también puede ser representado por la c en determinadas posiciones y por la q.

 

-          Aparece en palabras procedentes de otras lenguas en las que se ha buscado respetar la ortografía originaria, o en voces transcritas de lenguas que emplean alfabetos no latinos, como el griego, el japonés o el ruso: káiser, kappa, karaoke, kermés, kilo-, kiwi, Kremlin, kriptón, kurdo, anorak, búnker. Muchas de ellas pueden también escribirse con c o con qu, como quermés, quimono, criptón o curdo.

 

 

l / L

 

La “ele”, plural “eles” es la decimotercera letra del abecedario español y duodécima del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico apicoalveolar lateral /l/.

 

-          Es normal que la pronunciación de la l en posición final de sílaba o de palabra se relaje; pero en el habla esmerada debe evitarse que esta /l/ relajada llegue a convertirse en una /r/: [bórsa] por bolsa, [mardíto] por maldito.

 

 

Ll / Ll

 

La “elle”, plural “elles” es decimocuarta letra del abecedario español. Es u dígrafo que, por representar un solo sonido, es considerado la decimocarta letra del abecedario español desde 1803.

 

·         Puede representar dos sonidos consonánticos distintos:

 

-          Actualmente, en la pronunciación normal de la mayor parte de los territorios de habla hispana, representa el sonido palatal central sonoro /y/.

 

-          La pronunciación como /y/ del dígrafo ll se denomina “yeísmo”*.

 

-          En algunas zonas y, en general, entre hablantes de pronunciación esmerada, representa el sonido palatal lateral sonoro /ll/.

 

-          Debe evitarse la pronunciación de ll como /li/ ([kabálio] por caballo), con la que algunos hablantes yeístas —aquellos que espontáneamente pronuncian la ll como si fuera una ytratan de diferenciar, artificialmente, la pronunciación de ambas letras.

 

-          La forma mayúscula del dígrafo ll es Ll, es decir, solo la primera de las letras que lo componen debe escribirse en mayúscula.

 

*yeísmo. Consiste en pronunciar como /y/, en sus distintas variedades regionales, el dígrafo ll): [kabáyo] por caballo, [yéno] por lleno. El yeísmo está extendido en amplias zonas de España y de América y, aunque quedan aún lugares en que pervive la distinción en la pronunciación de ll e y. Su presencia en amplias zonas, así como su creciente expansión, hacen del yeísmo un fenómeno aceptado en la norma culta.

 

 

m / M

 

La “eme”, plural “emes” es la decimoquinta letra del abecedario español y decimotercera del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico nasal bilabial /m/.

 

-          Debe escribirse m delante de b y p (ambiguo, campo), mientras que se escribe n ante la letra v (envío, invasión).

 

-          No obstante, hay algún caso en que, por respetarse las grafías etimológicas, puede aparecer n ante b: Canberra, Gutenberg.

 

-          Aparece a principio de palabra seguida de n en voces formadas a partir del griego mnéme (‘memoria’): mnemónica, mnemotecnia, mnemotécnico. Ante la difícil articulación de este grupo consonántico inicial, ajeno al sistema español, estas voces pueden escribirse también sin m (nemónica, nemotecnia, nemotécnico), pero en la lengua culta se usan con preferencia las grafías con mn-.

 

-          Aparece en posición final de palabra en algunos latinismos y voces procedentes de otras lenguas, como el árabe, el hebreo o el inglés: álbum, currículum, tándem, islam, imam, harem, Míriam, film, etc.

 

-          Puesto que la m en esta posición es ajena al sistema español, algunas de estas voces se han adaptado gráficamente a nuestro idioma, dando lugar a variantes con -n, como ha sucedido con imán (‘guía espiritual musulmán’) o harén.

 

 

n / N

 

La “ene”, plural “enes” es la decimosexta letra del abecedario español y decimocuarta del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico nasal alveolar /n/.

 

-          Delante de b nunca se escribe n, salvo en el caso de algunos nombres propios extranjeros en los que se respeta la grafía originaria, como Gutenberg, Hartzenbusch o Canberra. No deben escribirse con n ante p los compuestos con bien: biempensante; cien: ciempiés.

 

-          La n seguida de s dentro de la misma sílaba se relaja en la pronunciación en los hablantes de ciertas zonas, pero debe evitarse su pérdida en el habla esmerada: [kostruír] por construir, [istaurár] por instaurar.

 

-          Sin embargo, en el caso del prefijo latino trans- el uso admite, incluso con clara preferencia en muchos casos, su reducción a tras-. En el caso de consciencia se ha fijado en el uso la grafía simplificada conciencia, con pérdida de la s y no de la n.

 

 

ñ / Ñ

 

La “eñe”, plural “eñes” es la decimoséptima letra del abecedario español. No existe en el orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico nasal palatal /ñ/.

 

-          Esta letra nació de la necesidad de representar un nuevo sonido, inexistente en latín. Determinados grupos consonánticos latinos como gn, nn o ni evolucionaron en las lenguas romances hacia un sonido nasal palatal.

 

-          En cada una de estas lenguas se fue fijando una grafía distinta para representar este sonido: gn en italiano y francés, ny en catalán, nh en portugués.

 

-          El castellano medieval escogió el dígrafo nn, que se solía representar abreviadamente mediante una sola n con una rayita más o menos ondulada encima; así surgió la ñ, adoptada también por el gallego. Esa rayita ondulada se llama “tilde” nombre dado también al acento gráfico. También se la llama “virgulilla”*.

 

*virgulilla. Voz femenina que significa lo siguiente: Signo ortográfico de forma de coma, rasguillo o trazo; p. ej., el apóstrofo, la cedilla, la tilde de la ñ, etc. / Raya o línea corta y muy delgada.

 

 

o / O

 

La “o”, plural “oes” es la decimoctava letra del abecedario español y decimoquinta del orden latino internacional. Su

 

·         Representa el sonido vocálico /o/. Forma parte, junto con la a y la e, de las llamadas vocales abiertas o fuertes.

 

-          Deben evitarse en su pronunciación ciertos vulgarismos propios del habla popular, como el cierre de la /o/ átona en /u/ ([kulúmpio] por columpio, [kuéte] por cohete, [tuáya, tuálla] por toalla) o su cambio por /e/ ([eskúro] por oscuro, [sémos] por somos).

 

 

p / P

 

La “p”, plural “pes” es la decimonovena letra del abecedario español y decimosexta del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico bilabial oclusivo sordo /p/.

 

-          Deben evitarse en la pronunciación deformaciones vulgares del sonido /p/, como su transformación en /k/ o /z/ o su vocalización ([káksula] o [káusula] por cápsula, [adoztár] por adoptar), así como su pérdida ([eklíse] por eclipse, [autósia] por autopsia).

 

-          El grupo consonántico ps, resultado de la transcripción de la letra griega psi, aparece en posición inicial de palabra en numerosas voces cultas formadas sobre raíces o palabras griegas que comienzan por esa letra (psyché ‘alma’, pseudo- ‘falso’, psitakkós ‘papagayo’, etc.). En todos los casos se admite en la escritura la reducción del grupo ps- a s-, grafía que refleja mejor la pronunciación normal de las palabras que contienen este grupo inicial, en las que la p- no suele articularse: sicología, sicosis, siquiatra, sitacismo, seudoprofeta, etc. No obstante, el uso culto sigue prefiriendo las grafías con ps-: psicología, psicosis, psiquiatra, psitacismo, pseudoprofeta, etc., salvo en las palabras seudónimo y seudópodo, que se escriben normalmente sin p-.

 

-          En algunas voces cultas de origen griego, o formadas sobre raíces griegas, se mantiene en posición inicial de palabra el grupo consonántico pt, especialmente en voces científico-técnicas: pteridofito, pterodáctilo, ptosis, etc.

 

-          No obstante, lo más habitual ha sido que las palabras procedentes de voces o raíces con grupo pt- inicial en griego se hayan incorporado al español sin p-: tisana, tialina, tialismo, Tolomeo, tomaína, etc.

 

-          La pronunciación de la p se relaja considerablemente en el grupo pt situado en interior de palabra, pero solo es corriente su pérdida en séptimo y septiembre, que se pronuncian a menudo en el habla espontánea, al menos en España, [sétimo] y [setiémbre]; por ello se admiten también las grafías sétimo y setiembre, aunque en el uso culto se siguen prefiriendo decididamente las grafías con -pt-.

 

-          En todos los demás casos (abrupto, aceptar, concepto, corrupto, Egipto, óptimo, etc.), la reducción de -pt- a -t- debe evitarse tanto en la grafía como en la pronunciación.

 

-          Son excepción los participios de los verbos pertenecientes a la familia de escribir, que por influencia de escrito (forma usual hoy frente a la anticuada escripto), se escriben preferiblemente sin -p-: adscrito, descrito, inscrito, suscrito, transcrito, etc.; no obstante, en algunas zonas de América, especialmente en la Argentina y el Uruguay, son de uso normal las formas con -pt-.

 

 

q / Q

 

La “cu”, plural “cus” es la vigésima letra del abecedario español y decimoséptima del orden latino internacional. “Cúes” es la manera como pluralizan la “cu” en Chile.

 

·         En las palabras españolas, esta letra se escribe siempre seguida de una u, con la que forma, ante las vocales e, i el sonido velar oclusivo sordo /k/. La u no se pronuncia en estos casos: queso [késo], esquina [eskína].

 

-          En cambio, sí se pronuncia la u en las locuciones latinas, pues conservan la pronunciación que tenía el grupo qu en latín: ad quem [ad-kuém], quid pro quo [kuíd-pro-kuó].

 

-          También se pronuncia la u en las pocas ocasiones en que el grupo qu aparece ante las vocales a, o, lo que ocurre en algunas voces científicas procedentes del inglés, como quark [kuárk] y quásar [kuásar], y en palabras o locuciones latinas, como quáter [kuáter], quórum [kuórum], statu quo [estátu-kuó].

 

-          Por otra parte, la q puede aparecer como letra independiente en la transcripción de nombres árabes, ya que es la grafía que debe usarse, según las normas de transcripción del alfabeto árabe al español, para representar la letra árabe llamada qāf: Iraq [irák], Qatar [katár].

 

-          El sonido /k/ lo representan también las letras c y k.

 

 

r / R

 

La “erre” o “ere”, cuando se quiere precisar que representar el sonido vibrante simple, plural “erres” o “eres”, es la decimoctava del orden latino internacional.

 

El dígrafo rr se denomina erre doble o doble erre.

 

·         Representa dos sonidos consonánticos vibrantes distintos, según que la vibración sea simple o múltiple, lo que depende de su posición dentro de la palabra:

 

-          En posición intervocálica o precedida de consonante distinta de n, l o s (cara, brazo, atrio), representa el sonido apicoalveolar vibrante simple /r/. En posición final de sílaba o de palabra, la r se pronuncia como vibrante simple, a no ser que, por énfasis, el hablante la haga vibrante múltiple: ¡Qué arte tienes! [ké árrte tiénes]; Quiero comer [kiéro comérr].

 

-          En posición inicial de palabra o precedida de las consonantes n, l o s (reto, inri, alrededor, israelí), representa el sonido apicoalveolar vibrante múltiple /rr/.

 

-          Cuando la r aparece tras los prefijos ab-, sub- y post-, no forma sílaba con la consonante precedente, por lo que en estos casos representa también el sonido /rr/: abrogar [ab.rrogár], subrayar [sub.rrayár], postromántico [post.rromántiko].

 

-          En el caso del gentilicio ciudadrealeño (‘de Ciudad Real [Esp.]’), la r no forma sílaba con la d precedente: [siudad.rrealéño, ziudad.rrealéño].

 

-          La letra r, duplicada, forma el dígrafo rr, que se emplea para representar el sonido vibrante múltiple /rr/ en posición intervocálica (carro, terreno, arriba). En las palabras compuestas con prefijo, debe escribirse rr si la posición del sonido vibrante múltiple es intervocálica: infrarrojo, vicerrector, contrarréplica (aunque estas mismas palabras, sin prefijo, se escriban con una sola r: rojo, rector, réplica).

 

-          La grafía rr, por tratarse de un dígrafo, es indivisible en la escritura, de manera que no pueden separarse sus componentes con guion de final de línea, solo cuando la grafía rr sea resultado de unir un elemento compositivo prefijo terminado en -r (super-, hiper-, inter-, ciber-) a una palabra que comienza con esta misma letra, podrá colocarse el guion de final de línea entre las dos erres —ateniéndonos a la regla que permite separar en líneas diferentes los elementos que forman parte de un compuesto—, ya que, en estos casos, la grafía rr no representa un solo sonido, sino dos, uno vibrante simple y otro vibrante múltiple; por tanto, palabras como superrico [su - per - rrí - ko] o hiperresponsable [i - per - rres - pon - sá - ble] podrán separarse así: super- / rico, hiper- / responsable.

 

·         No son propios del habla culta y deben, por tanto, evitarse los siguientes fenómenos relacionados con la pronunciación de la r:

 

-          Cambio de la /r/ en /l/: [tólpe] por torpe, fenómeno que también se produce a la inversa.

 

-          Cambio de la /r/ en /s/: [kásne] por carne.

 

-          Pérdida de la /r/ en posición final de palabra: [señó] por señor.

 

-          Asimilación de la /r/ en posición final de sílaba a la consonante siguiente: [kuénno] por cuerno.

 

-          Pérdida de la /r/ intervocálica, que arrastra a veces a otras vocales, haciendo que desaparezcan o cambien su timbre: [] por para, [miá] por mira, [paése, paéze; páise, páize] por parece, [señá] por señora. Este fenómeno llega al límite en las formas de los verbos haber, ser y querer, cuando la r sigue a los diptongos ie, ue: [ubiás] por hubieras, [fuán] por fueran, [kiés] por quieres.

 

 

s / S

 

La “ese”, plural “eses” es la vigesimosegunda letra del abecedario español y decimonovena del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido fricativo sordo /s/, que en español tiene muy variadas realizaciones, aunque son dos sus variantes principales:

 

-          /s/ apicoalveolar. Esta variedad es la más extendida en el español de España (domina en todo su territorio, excepto en Andalucía y Canarias) y se da también en zonas andinas del Perú y Colombia.

 

-          /s/ predorsal. Es característica de Andalucía, Canarias y la mayor parte de Hispanoamérica. Aunque presenta numerosas variedades, la más extendida es la predorsodental.

 

·         En algunas zonas del sur de España hay hablantes que pronuncian la letra s con un sonido similar al que corresponde a la letra z en las hablas del centro y del norte de la Península. Este fenómeno dialectal se conoce con el nombre de “ceceo”*.

 

·         En todos los dialectos del sur de España (andaluz, extremeño, murciano y canario) y en gran parte de Hispanoamérica, está muy extendido el fenómeno de la aspiración de la s en posición final de sílaba o de palabra: [pehkádo] por pescado, [íhla] por isla, [animáleh] por animales. En ocasiones, esta aspiración se hace tan fuerte que puede llegar a sonar como /j/: [bójke] por bosque, [únoj-animáleh] por unos animales.

 

-          En muchas zonas de estas mismas áreas llega a perderse totalmente en la pronunciación la -s final de palabra, dando como resultado, en algunos casos, la mayor abertura de la vocal precedente: [lo ómbre i la muhére], por los hombres y las mujeres. Los hablantes cultos de muchas de estas regiones tienden a restituir el sonido /s/ en posición final.

 

-          La aspiración de la s se ha extendido en algunas zonas a la -s- intervocálica ([nohótro(h)] por nosotros, [éhe] por ese), e incluso a la s- inicial de palabra ([heñoríta] por señorita), pronunciaciones que tienden a evitarse en el habla esmerada.

 

ceceo: Consiste en pronunciar la letra s con un sonido similar al que corresponde a la letra z en las hablas del centro, norte y este de España; así, un hablante ceceante dirá [káza] por casa, [zermón] por sermón, [perzóna] por persona. El ceceo es un fenómeno dialectal propio de algunas zonas del sur de España y está mucho menos extendido que el seseo.

 

 

 

t / T

 

La “te”, plural “tes” es la vigesimotercera letra del abecedario español y vigésima del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido consonántico dental oclusivo sordo /t/.

 

-          En el español de España, en posición final de sílaba, y especialmente si la sílaba es átona, la t suena como una /d/ fricativa en la pronunciación espontánea: [rrídmo] por ritmo, [admósfera] por atmósfera; pero es vulgar, y debe evitarse, pronunciar esta t como /z/: [rrízmo] por ritmo.

 

-          En posición final de sílaba precedida de s, la t no suele pronunciarse: [ísmo] por istmo. Puesto que la t del prefijo latino post- es de difícil articulación, resulta preferible utilizar la variante pos-, que suele ser también la de mayor frecuencia de uso; así pues, formas como posdata o posoperatorio son preferibles a postdata y postoperatorio

 

 

La secuencia de consonantes tl tiende a pronunciarse en sílabas distintas en la mayor parte de la España peninsular y en Puerto Rico: at - las, at - le - ta; en el resto de Hispanoamérica —especialmente en México y en los territorios donde se emplean con cierta frecuencia voces de origen náhuatl, en las que este grupo es inseparable (tla - co - te, cen - zon - tle)—, en Canarias y en algunas áreas españolas peninsulares, ambas consonantes se pronuncian dentro de la misma sílaba: a - tlas, a - tle - ta. Teniendo en cuenta estas diferencias, el grupo tl podrá separarse o no con guion de final de línea dependiendo de si las consonantes que lo componen se articulan en sílabas distintas o dentro de la misma sílaba: at- / leta, atle- / ta.

 

u / U

 

La “u”, plural “úes” es la vigesimocuarta letra del abecedario español y vigesimoprimera del orden latino internacional.

 

·         Representa el sonido vocálico /u/, sonido que también representa, en ocasiones, la w.

 

-          Forma parte, junto con la i, de las llamadas vocales cerradas o débiles.

 

-          En posición inicial de palabra o entre vocales, cuando la /u/ forma diptongo con la vocal siguiente, se suele pronunciar delante un sonido levemente consonántico cercano a una /g/: [guérfano] por huérfano, [aguekár] por ahuecar.

 

-          En el dígrafo gu, que se escribe ante las vocales e, i, la u no se pronuncia —salvo que lleve diéresis (ü)— y sirve solo para indicar que la letra g representa el sonido /g/ y no el sonido /j/: guiso [gíso], guerra [gérra], no [jíso] ni [jérra].

 

 

 

v / V

 

La “uve” es la vigesimoquinta letra del abecedario español y vigesimosegunda del orden latino internacional. En América recibe también los nombres de ve, ve baja, ve corta o ve chica. Su plural es “uves” o “ves”. La denominación más recomendable es uve, pues permite distinguir claramente el nombre de esta letra del de la letra b.

 

·         Representa el sonido consonántico bilabial sonoro /b/, sonido que también representa la letra b y, en ocasiones, la w.

 

-          No existe en español diferencia alguna en la pronunciación de las letras b y v. Las dos representan hoy el sonido bilabial sonoro /b/. La ortografía española mantuvo por tradición ambas letras, que en latín representaban sonidos distintos.

 

 

w / W

 

La “uve doble”, plural “uves dobles” es la vigesimosexta letra del abecedario español y vigesimotercera del orden latino internacional.

 

En América existen otras denominaciones, como ve doble, doble ve y, en México y algunos países de Centroamérica, doble u, por calco del nombre inglés de esta letra (double u). Su plural es, según los casos, uves dobles, ves dobles, dobles ves o dobles úes. Puesto que el nombre recomendado para la letra v es uve, la denominación más recomendable para la letra w es uve doble.

 

·         Aparece en palabras de origen germánico, principalmente inglesas y alemanas, y en transcripciones al alfabeto latino de palabras procedentes de lenguas orientales. Representa dos sonidos diferentes, según los casos:

 

-          El sonido bilabial sonoro /b/. La w se pronuncia como /b/ en determinados nombres propios de origen visigodo: Wamba [bámba], Witiza [bitísa, bitíza]; y en voces de origen alemán o derivadas de nombres propios alemanes: wolframio [bolfrámio], wagneriano [bagneriáno], weimarés [beimarés]. En los nombres propios alemanes puede pronunciarse, como en alemán, con sonido labiodental fricativo, pero lo normal es hacerlo con el sonido bilabial /b/, ya que el sonido labiodental no existe en español: Wagner [bágner o vágner], Weimar [béimar o véimar].

 

-          Se pronuncia como /u/ —o como /gu/, cuando forma diptongo con la vocal siguiente— en la mayoría de las palabras de origen inglés que conservan esta letra: waterpolo [guaterpólo], hawaiano [jaguaiáno, jaguaiáno], newton [niúton], así como en las transcripciones de voces orientales, muchas de ellas incorporadas al español a través del inglés: Taiwán [taiguán].

 

-          En muchas palabras incorporadas desde hace tiempo al español, la w etimológica ha sido reemplazada por v: vagón, vals, vatio; en otras, alternan las dos grafías, como en wolframio/volframio, o existen dos variantes, una más próxima a la palabra de origen y otra adaptada, como wellingtonia/velintonia.

 

 

 

x / X

 

La “equis”, plural “equis” es la vigesimoséptima letra del abecedario español y vigesimocuarta del orden latino internacional.

 

·         Según el lugar que ocupe dentro de la palabra, representa sonidos diferentes:

 

-          En posición intervocálica o en final de palabra, representa la sucesión de dos sonidos: /k + s/ (en pronunciación enfática) o /g + s/ (en pronunciación relajada), como en examen [eksámen, egsámen], exhibir [eksibír, egsibír] o relax [rreláks, rrelágs]. Debe evitarse en el habla esmerada pronunciar la x intervocálica como simple /s/: [ésito], en lugar de [éksito o égsito], por éxito.

 

-          En posición inicial de palabra, representa el sonido /s/: xilófono [silófono], xenofobia [senofóbia].

 

-          En posición final de sílaba seguida de consonante, se pronuncia como /ks/ o /gs/ en el español de América: excusa [ekskúsa, egskúsa], extremo [ekstrémo, egstrémo]; pero en España, aunque la pronunciación culta enfática coincide con la americana, la pronunciación más generalizada es /s/: exponer [esponér], exfoliante [esfoliánte].

 

 

 

y / Y

 

La “i griega” o “ye”, plurales “íes griegas o yes” es la vigesimoctava letra del abecedario español y vigesimoquinta del orden latino internacional.

 

·         Representa dos sonidos distintos:

 

-          En posición inicial de palabra o de sílaba representa el sonido consonántico palatal central sonoro /y/. Este mismo sonido puede representarlo el grupo gráfico hi- en posición inicial de palabra seguido de e o la letra i en esta misma posición, seguida de a, o. Además, en casi todo el mundo hispánico el dígrafo ll se pronuncia como /y/ fenómeno que se conoce con el nombre de “yeísmo”*.

 

-          En otros casos, la letra y representa el sonido vocálico /i/.

 

-          Aunque en posición final de palabra la letra y se pronuncia /i/, se considera siempre una consonante a efectos de acentuación gráfica.

 

*yeísmo. Consiste en pronunciar como /y/, en sus distintas variedades regionales, el dígrafo ll: [kabáyo] por caballo, [yéno] por lleno. El yeísmo está extendido en amplias zonas de España y de América y, aunque quedan aún lugares en que pervive la distinción en la pronunciación de ll e y, es prácticamente general entre los jóvenes, incluso entre los de regiones tradicionalmente distinguidoras. Su presencia en amplias zonas, así como su creciente expansión, hacen del yeísmo un fenómeno aceptado en la norma culta.

 

 

 

z / Z

 

La “zeta”, plural “zetas” es la vigesimonovena y última letra del abecedario español, y vigesimosexta del orden latino internacional.

 

·         Representa dos sonidos consonánticos distintos, según las zonas:

 

-          En las hablas del centro, norte y este de España representa el sonido interdental fricativo sordo /z/: zapato [zapáto].

 

-          En las hablas del suroeste peninsular, en Canarias y en toda Hispanoamérica representa el sonido predorsal fricativo sordo /s/: zapato, [sapáto]. Este fenómeno recibe el nombre de “seseo”*.

 

-          Se escribe z para representar estos sonidos ante las vocales a, o, u (plaza, zona, azúcar) y en posición final de sílaba o de palabra (hazmerreír, azteca, paz). También puede aparecer, por razones normalmente etimológicas, ante las vocales e, i (zeugma, nazi, zepelín, zigurat), posición en la que, en palabras españolas, lo normal es escribir c.

 

*seseo: Consiste en pronunciar las letras c (ante e, i) y z con el sonido que corresponde a la letra s; así, un hablante seseante dirá [serésa] por cereza, [siérto] por cierto, [sapáto] por zapato.

 

El seseo es general en toda Hispanoamérica y, en España, lo es en Canarias y en parte de Andalucía, y se da en algunos puntos de Murcia y Badajoz. También existe seseo entre las clases populares de Valencia, Cataluña, Mallorca y el País Vasco, cuando hablan castellano, y se da asimismo en algunas zonas rurales de Galicia. El seseo meridional español (andaluz y canario) y el hispanoamericano gozan de total aceptación en la norma culta.


 

Alfabeto fonético:

Enseguida enlisto el alfabeto fonético. El sonido de cada letra está representada entre paréntesis angulares: [ ].

 

·         a = [a]

·         b = [b]

·         c = [s] en zonas de seseo, [z] en zonas de ceceo

·         ch = [ch]

·         d = [d]

·         e = [e]

·         f = [f]

·         g = [j]

·         h = [-]

·         i = [i]

·         j = [j]

·         k = [k]

·         l = [l]

·         ll = [y]

·         m = [m]

·         n = [n]

·         ñ = [ñ]

·         o = [o]

·         p = [p]

·         q = [k]

·         r = [r]

·         rr = [rr]

·         s = [s] en zonas de seseo, [z] en zonas de ceceo

·         t = [t]

·         u [u]

·         v [b]

·         w [u], [b], [v] según el origen de la palabra

·         x [ks]

·         y = [i] [y]

·         z =[s] en zonas de seseo, [z] en zonas de ceceo